Para ser un fin de semana calentita de grandes producciones (entre otras semanas, porque el verano está cargadito... ya se ve), nos encontramos u
na cinta llena de temas bastante calientes... y no me refiero a su trama, si no a su fondo. Se trata de una producción franco-coreana ambientada en la frontera entre China y Mongolia (aquí ya doy pistas sobre uno de sus fondos). Su director, el chino
Lu Zhang, nos deleitó hace más de tres años con la aclamada
Grain in Ear, introduciendo temáticas que van más allá de las fronteras, escapando de la vida urbana para enfrentarse a los límites de la sociedad. Aquí, en
Suenos del Desierto, la "marginalidad" es representada en una zona fronteriza donde
el desierto está tomando cada vez más terreno y sus habitantes intentan evitarlo.